viernes, 5 de febrero de 2021

LO QUE SE PERDIÓ CON EL PANTANO I

 EL TERRITORIO

           A modo de introducción-explicación:

         Cuando pedí a los amigos del agua de Boñar que escribieran sobre lo que conocían del territorio del Pantano, lo hacía sin muchas esperanzas de conseguir respuestas. Eso de escribir resulta intimidante y prefieren seguir colaborando con comentarios y fotos, y tenemos que seguir agradeciendo su colaboración que da contenido al blog. Por eso he optado por organizar una excursión en el tiempo y en el espacio.

       He invitado a una excursión a la Peña San Pedro a un grupo numeroso de gente. A unos porque conocieron el territorio antes de ser cubierto por el pantano y otros muy jóvenes que aunque no conocieron el territorio antes del pantano seguro, que como amantes de la montaña y seguidores del mundo del agua, les gustará ver el estado primitivo del valle y ...

(para ver a tamaño completo: usa este enlace)

         He escogido la Peña San Pedro por estimar que es el punto desde donde ver más y mejor el territorio. Otras alternativas o complementos podían ser: La Forqueta, Peña Armada y Susarón. 

         A algunos, en un principio, les pareció algo complicado por no decir imposible: Ya ves, desde México, Sevilla, Madrid, Palencia, León ... o para los que ya somos algo mayores y las piernas o rodillas nos van fallando podía resultar difícil afrontar la ascensión a la Peña San Pedro y más aún el descenso.

         Cuando supieron las condiciones no hubo problemas. Tan sólo se necesitaba: ganas, un bocata o fruta, chocolate... agua y si fuera posible prismáticos. 

           Aún no había amanecido y allí: (entre la presa y Lodares) en un sendero que nos llevará al camino que va de la Peña del Cueto a la Peña San Pedro, estábamos todos: Frumen, Tomás, Antonio ,Maximino, José Manuel, Carmen, Bárbara, Natalia, Matilde, Mª Jesús, Carolina, Sara, Mónica, Dadofin, Bernardo, Fran ... Llegados de lejos y de cerca y buena parte descendientes o oriundos de los pueblos sumergidos en el pantano.
          Espero que nadie se sienta ofendido o discriminado por no aparecer entre los invitados a la excursión. Pensad que somos ya setecientos los miembros del grupo que da vida a la empresa que nos ocupa. Y sin embargo espero todos estéis aquí.

          Siguiendo el sendero, comenzamos la ascensión entre urz y piorno hasta llegar al hayedo. En el suelo se ven hayucos y en algunos sitios terreno removido por los jabalíes. 

           Al salir del hayedo, los que íbamos en cabeza vimos un pequeño grupo de rebecos que salieron de estampida. Llegamos a una pequeña explanada justo ya en la base de la roca. Un primer descanso para contemplar ya el paisaje de buena parte del valle y tomar aire y fuerzas para afrontar el ascenso a la Peña.

         Antes de abordar el ascenso al pico de la inmensa roca llevé al grupo hacia el lado más norte de la roca. Tenía especial interés en mostrarles un magnífico e inmenso tejo. Nos cobijamos todos bajo él, al lado de sus ramas o  maraña de raíces. Sus cientos de años le ha permitido contemplar y vigilar la vida del valle. Incluso en los inviernos de nieve el permanece perfectamente visible desde la carretera por encima del arroyo del Piornal.

           Abordamos el ascenso, para mí la parte más dura. En un descansillo para tomar resuello, al mirar hacia la zona de Peña Armada pudimos ver un numeroso grupo de buitres volando en círculos. El sol ya calentaba aquella zona.

              Después de un poco de haber divisado la cruz que corona la Peña llegamos a su lado y tomamos asiento alrededor. Respiramos hondo, un trago de agua y en silencio comenzamos a admirar el fantástico paisaje que teníamos ante nuestros ojos. La visión era muy parecida a lo que se ve en la foto que encabeza esta historia. Algunos empezaron a moverse por la cumbre para ampliar zona de visión en una dirección u otra.


          Después de un pco de descanso y de admirar la grandiosidad del paisaje les comenté que íbamos a comenzar con la experiencia que había preparado. Se trataba de poner en marcha una particular máquina del tiempo marcha atrás.

         Como en una película hemos ido viendo como el pantano iba experimentando subidas y bajadas de su nivel. Cada año que íbamos marcha atrás veíamos subir y bajar el nivel en muy poco tiempo. A duras penas nos daba tiempo a ver en los inviernos la nieve en la Forqueta. En ese camino marcha atrás tuvimos una sorpresa que nos hizo detener el tiempo.

          La Cruz de la Peña San Pedro, (Peñaruelo) junto a la que estábamos sentados alrededor, había desaparecido. Lo que nos llevó a pensar que no hacia tantos años que se encontraba allí.

         No llevábamos la cuenta de los años que pasaban y entonces intervino Natalia:

          "Debemos estar en 1992.           Esa cruz, según tengo entendido, se colocó porque mi padre se empeñó en ello, ya que la antigua debía estar en mal estado o destruida. Así que "lió" a unos cuantos amigos suyos, así como a varios de mis hermanos y sus amigos, para subir esas piezas que son de metal. También pusieron unas luces y una batería para que se iluminase por las noches, pero alguien las sustrajo al poco tiempo de ser colocadas.

            Según mi hermano Ricardo, fue en el mes de Julio de 1992, antes de la fiesta de Lodares, que suele ser el primer domingo de Agosto. En la empresa participó mi padre, Florentino Argüello Sierra, y algunos de sus amigos de Boñar: Ángel "El Sastre", Bernardo "El de los quesos" (tiene casa en Adrados), Felipe, Juanito... algunas de las cuales ya han fallecido. 
             También estaba el Sr. Tomás Maíllo, que era juez en Oviedo, supongo que ya jubilado, que pasa los veranos en Boñar. 

             Además, por la parte de la juventud, estaban 4 de mis hermanos: Agustín, Ricardo, Pablo y David Argüello García, 2 amigos suyos, Mario Bollo y Marino, y el hijo de Tomás Maíllo, que se llama Herminio. La intención era que todo el que viera la cruz tuviera presente y recordase todo y a todos que quedaron bajo las aguas.

                 Aproveché la ocasión para intervenir: No me parece nada bien que mucha gente que sube a esta cumbre, como me sucedió a mi hace muchos años, se limite a admirar el paisaje y se vaya sin conocer la historia de la cruz y lo que hace en ese lugar.

          Esa cruz forma parte del territorio y el paisaje de la zona y es testigo de lo que allí quedó. Y dados los años que puede tener el tejo visitado ha sido y será testigo natural de lo mismo.

         Es por ello que dirigiéndome a los más jóvenes les propuse volver otro día con un buzón que contuviera la historia de la cruz y así los que allí lleguen conozcan la historia y puedan dejar por escrito sus sentimientos y opiniones.  Hice la propuesta del buzón porque el que allí había me parecía pequeño para contener un cuadernillo y la historia de lo que borró el pantano.

              Aunque la historia del valle antes del pantano también podría contenerse deforma muy pequeña: un código QR. 

           Y señalaba a los más jóvenes porque algunos dudamos de las fuerzas de nuestras piernas para repetir la escalada.

           En alguna ocasión tendremos que hablar de la cruz de la Peña del Cueto.

          Me resisto a compartir con Julio LLamazares lo que en su día afirmaba "Nadie se acuerda ya de los destierros provocados por los pantanos". Y deseo que esa acción contribuya a que al menos algunos sigamos teniendo en cuenta lo que aquí y en otros lugares similares sucedió.

          De nuevo pusimos el reloj marcha atrás. Las subidas y bajadas del nivel del agua fueron sucediéndose hasta que en una bajada no recuperó la subida. El nivel seguía bajando. Comenzaron a aparecer esqueletos de árboles, la torre de una iglesia....

         El paisaje empezaba a ser desolador. Ya solo se veía el cauce de un río al que llegaban algunos arroyos. Un inmenso lodazal salpicado de casas derruidas, restos de tapias que parcelaban el territorio....

         Contemplar el valle en aquel estado resultaba deprimente. Y a pesar de ello paramos el reloj. Mas, no por mucho tiempo. Era preferible ver de nuevo el agua cubriendo el desastre producido en aquel territorio.

         Así que pusimos de nuevo en marcha el reloj. Cuando vimos construida la presa del pantano, disminuimos la velocidad del reloj para poder apreciar el paso de cada una de las estaciones de los años. Y así hasta llegar a 1961. En esa fecha empiezan los preparativos para la construcción de la presa. Y pasaron unos años en que la vida seguía con cierta normalidad , pese a la amenaza ya presente de que el valle iba a desaparecer.

En el proceso de subidas y bajadas del agua con el paso de los años tan solo la corona del valle permanecía inalterable. El posible cambio de los bosques no era apreciable de un año para otro.

          En los duros inviernos solía apreciarse con cierta frecuencia el valle y las cumbres que lo cercaban cubierto de nieve. Cuando así era todo quedaba homogeneizado en el valle. El verde de los prados, el marrón de las tierras de cultivo el gris de las rocas quedaba ¡cubierto por el manto blanco de la nieve y hielo.

         A medida que se acercaba y llegaba la primavera se podían apreciar mejor los variados elementos que constituían el territorio. Empecemos con las aguas.

         El Porma caudaloso en esta época partía el territorio en dos de norte a sur y su caudal estaba agrandado por:

  1. El arroyo Pardomino: Desde nuestra posición no podíamos ver pero imaginábamos su curso a nuestros espaldas. Por el territorio del municipio que quedará a salvo de las aguas del pantano.

  2. El arroyo del Piornal: tras pasar por Lodares y Vegamián.
  3. El arroyo de Arianes, procedente del valle de Reyero y que circulará por detrás de Peña Armada.
  4. El arroyo de Orones, que se unirá al de Arianes antes de entregar sus aguas al Porma
Del otro lado del Porma:

  1. El arroyo Barbadillo: Totalmente al norte, en la frontera del municipio de Vegamián.
  2. El arroyo del Regalar. Al este de Utrero y en verano se secará.
  3. Arroyo Friera y Llamargón: Que se unen en Rucayo y pasan por Quintanilla y cerca de Ferreras.
  4. Arroyo Valdehuesa: que recoge las aguas de los anteriores y pasa por Valdehuesa y Campillo antes de llevar sus aguas al Porma.

         Que no sea por agua en el valle. Y a los nombrados habrá que añadir arroyos menores, torrenteras, fuentes... Y en ellas no faltaban truchas y cangrejos que bien podían completar la dieta alimentaria y en otros casos dar cumplimiento a la afición de la pesca.


         Una buena imagen es la de chopos y mimbreras escoltando en tramos del recorrido los cauces de agua.

          Acaba la primavera y el verano ha empezado. Los campos de hierba requieren la atención de las gentes. Habrá que segar recoger y almacenar.

            Pero también hay campos de cereales. Y durante el verano hay que hacer las labores necesarias: siega, trilla, limpia y recoger grano y paja. Hoy resulta difícil imaginar campos de cereales por la montaña, ni siquiera por Boñar.

        Y que había cereales es seguro y justifican la existencia de molinos que había en el territorio.

          En verano el Porma también servirá para pequeños y no tan pequeños como lugar de baño y esparcimiento. Eso sí, con zona diferenciada de baño para chicos y chicas.

           Aunque no sea exclusivo del verano, en esta época vemos distintas vacadas correspondientes a los distintos pueblos del valle. Al atardecer - anochecer algunas las vemos de regreso a sus respectivas cuadras.

           Va entrando el otoño. Los chopos, que marcan divisiones del territorio siguiendo los cursos de agua comienzan a amarillear, Los robles y hayas que cubren las faldas de los montes empiezan a dar a sus zonas un tono marrón. Mientras las cumbres que bordean y encierran el valle mantienen su tono grisáceo hasta que las primeras nieves las cubran de blanco. 

           Y esto es una aproximación a parte del territorio de Vegamián antes del pantano. Y digo parte porque así es. Aproximadamente una cuarta parte del territorio quedó a salvo del pantano: El monte Pardomino.

             Propuse la bajada por la otra cara de Peñaruelo para poder pisar parte de ese territorio. Paradojas de la vida? Hoy es un espacio protegido. En esta ocasión, con tanta compañía, no tuve miedo en coger esta bajada. En mi última bajada descarte este camino por la presencia de tres lobos al lado de la caseta chozo que se ve en una zona despejada. Con poco juicio hice la excursión solo.

           Esta zona del territorio de Vegamián merece la pena una visita. Y si pudiera ser (cosas de los permisos) aconsejaría alguna de las rutas que hicimos hace muchos años:

  1.  Desde La Capellana (Primajas) coger el curso del arroyo hasta llegar a la explanada donde los de Vegamián celebran su fiesta. Aunque en algunas ocasiones  tuvimos que seguir el curso a gatas por las sendas de los animales. Pero lo ejemplares de robles que se pueden ver son maravillosos.
  2. Entrando por Cerecedo o Valdecastillo hasta lo más próximo a la Collada de los Muertos. Es una excelente forma de apreciar el bosque en todo sus esplendor y exuberancia. 
          Completamos la bajada hasta llegar al lugar en que nos despedimos. Lugar con significado especial para los que celebran San Antonio.

           Con los más jóvenes o todos los que lo deseen quedamos para cuando estuviera listo lo que habíamos hablado de subir a la Cruz.

           La continuación a esta entrada será la relativa a la vida en este territorio.

            (merece la pena examinar con detenimiento el mapa del Municipio de Vegamián para ver las zonas de tierra de cultivo, zonas de pasto y de monte.)

          

          


 

         

        

lunes, 4 de enero de 2021

LA CONSTRUCCIÓN DE LA PRESA

            Los autores del libro "Peñamián, la historia bajo el agua" nos dicen en la Introducción (página 13) "Aunque fuera de general desconocimiento, el principio del fin tuvo su arranque en el número 117 de la Gaceta de Madrid de 27 de abril de 1902. Fue entonces cuando vio la luz el Real Decreto de 24 de abril de ese mismo año por el que la Reina  regente María Cristina, a propuesta del Ministerio de Agricultura, Industria, Comercio y Obras Públicas - José Canalejas Méndez-, aprobaba el Plan de Obras Hidráulicas.

             Y como obra 112 de dicho plan se describía Canal; de San Ciprian y pantano de las Cuevas. Para dar riego a 6.000 hectáreas  en términos de Boñar, Vegas del Condado, Mansilla de las Mulas, Villafruela, Santibáñez, Villavente, Toldanos, Villaturiel, Mancilleros, de la provincia de León; derivado del canal del río Porma, junto a San Ciprian, y situado el pantano sobre el mismo río en la angostura de las Cuevas."

          Sombreado en azul en el mapa de la provincia de León, correspondiente a 1910, he señalado algunos de los pueblos mencionados en el proyecto de 1902. Resulta curioso o llamativo que en la relación de pueblos a ser regados con el pantano en 1902 ya apareciera Mansilla de las Mulas. Pueblo que se encuentra en las márgenes del río Esla.

           Aquel proyecto no debía estar hecho a conciencia, o simplemente era una aproximación, si tenemos en cuenta las numerosas modificaciones que sufrió dicho proyecto a lo largo de los años.

          Pasarán los años, muchos años, más de 40 hasta que en 1947 los ingenieros de caminos Antonio Martínez y Mariano Palancar empiecen a estudiar la mejor ubicación para un pantano sobre el río Porma.

         Será 14 años más tarde, cuando decidida la ubicación, comenzarán las obras de la construcción de la presa del pantano el consorcio de empresas MZOV y Cubiertas y Tejados. Consorcio realizado para esa obra.

          Buscando información para esta entrada relativa a lo relacionado con la construcción del pantano he encontrado dos documentos que me parecen muy interesantes y además de autores relacionados de algún modo con dicha obra.

          El primero, con un carácter más técnico, pertenece al citado Mariano Palancar que estuvo en la dirección de las obras. (para ver completo pincha aquí)


          En el documento de 9 páginas además de toda una serie de datos de mediciones, lineales, de superficies o volúmenes podemos encontrar varias fotografías, y croquis de la presa. Nos cuenta que los trabajos de preparación comienzan en el 1961 con caminos de acceso, trasporte de energía y construcciones para oficinas y viviendas.

          Sigue el documento con una relación muy detallada del proceso de trasporte del cemento así como los tipos de áridos su obtención y clasificación

         Finaliza el documento con la enumeración del equipo técnico de la obra. Lo que se adjunta en la foto siguiente.

       

 Mariano Palancar acaba en Sevilla donde llega a ser concejal del Ayuntamiento. Una frase suya es: "hay suficientes pantanos, pero el agua de mejor calidad se destina al regadió"

       Su relación con Juan Benet parece que no debía ser muy buena. Y parece ser que en algún momento intentó que Juan Benet fuera apartado de la dirección de las Obras.

           El otro artículo encontrado, curiosamente es de Luis Cavanna Benet, sobrino de Juan Benet y que pasó un tiempo junto a su tío mientras las obras del pantano, .

         Este artículo, escasas 4 páginas, no es de carácter técnico. Es una artículo que refleja el día a día de la vida mientras las obras del pantano.

           De modo sencillo y ameno nos cuenta, entre otras cosas, cómo se pudo trabajar todos los días incluidos los domingos con la condición que el cura de Vegamián fuera a las obras a decir la misa. (Para ello se necesitó un permiso especial)

         Lo mismo que nos cuenta como un día hubo que suspender las obras obligatoriamente. Todos debían ir a recibir a Franco en una visita que realizó a la ciudad de León.

           El sobrino de Juan Benet, quien dirigía las obras, nos cuenta detalles sobre las bajas temperaturas y apuestas que hacían para ver quien acertaba la temperatura de la mañana o lo que algunos hacían el día de paga que era semanal.

          Igualmente Luis Cavannas nos recuerda que su tío, escritor, aprovecha ese tiempo para ambientar su obra: "Volverás a Región" e iniciar la escritura de la obra "Una meditación". Parece ser que para escribir esta obra encargo unos rodillos de madera. La obra original se pudo escribir sobre un rollo de papel continuo.

          Con los artículos aludidos, que pueden leerse íntegramente en los enlaces anteriormente marcados, nos podemos hacer ya una idea bastante exacta sobre la construcción de la presa. Pero aun nos falta algo más humano y personal, y es el testimonio de quienes trabajaron en la obra o conocidos de los mismos.

           Son varias las referencias que algunos han hecho sobre quienes trabajaron allí. No estaría de más poder hacer una lista de esas personas; y por ello este apartado quedará abierto a posibles ampliaciones.

          Pese a la autorización para poder trabajar todos los días de la semana, incluidos domingos, las condiciones meteorológicas imponían sus ritmos de trabajo. Algunos días, cuando. las temperaturas alcanzaban los 18º o 20º bajo cero o se producían riadas provocaban en más de una ocasión el cambio de actividad o suspensión de la misma.

           En cuanto al desarrollo de las obras podemos atenernos a la explicación que nos deja el citado Mariano Palancar en su informe. Lo que podemos ver en la imagen adjunta.

           No he conseguido información detallada del proceso de construcción del túnel para el trasvase del Curueño al embalse del Porma.

En el blog: http://juanbenet.blogspot.com/p/juan-benet-ingeniero.html he encontrado la siguiente referencia:

"Formaba parte de esa obra el trasvase Curueño - Porma , con un túnel en calizas, pizarras y cuarcitas de 5,8 Km, y sección en herradura de unos doce metros cuadrados. Se excavaba con dinamita y se cargaba con pala de empuje de aire comprimido sobre vía que volteaba el escombro por encima al vagón situado inmediatamente detrás. El procedimiento habitual entonces consistía en que una vez lleno ese vagón se cambiaba por otro vacío, maniobra complicada que necesitaba tiempo y doble vía, por lo que en túneles estrechos era preciso habilitar ensanchamientos de cuando en cuando".

"Estos inconvenientes los resolvió Benet con un tren bunker, empleado aquí por primera vez en España, con vagones sin testeros con fondo móvil común que trasladaba el escombro desde la cola, en el punto de descarga de la pala, hasta la cabeza, junto a la locomotora. El tren admitía una pega entera que se cargaba de forma continua, sin interrupción ni maniobra alguna".

          Supongo que soy uno más de los que en su día se negaban a aceptar que pusieran al pantano el nombre de Juan Benet. Pero tras la investigación para este trabajo he de reconocer que he descubierto un personaje de gran importancia en sus facetas de ingeniero y escritor. Por ello recomiendo entrar en el blog mencionado anteriormente o a leer uno de sus libros. En concreto "Volverás a región"

           Las obras siguieron su curso y antes de iniciar el llenado del pantano era necesario resolver el problema de como quedaría el municipio de Vegamián. Teniendo en cuenta que una buena parte de los pueblos iban a ser sepultados bajo las aguas y otros expropiados se opta por añadir su territorio al municipio de Boñar.

         En junio de 1969 tuvo lugar su inauguración oficial, con la visita del entonces ministro de Obras Públicas, Federico Silva Muñoz, momento en que el embalse llegó a su máximo nivel en la cota 1.086 con un volumen de cerca de 214 hectómetros cúbicos.

         Soy consciente que aún queda algo relativo a las obras: las casas alrededor de la presa. Cuando pueda visitarlas ampliaré esta entrada.

         Con lo escrito en esta entrada y los artículos mencionados de Mariano Palancar y Luis Cavanna (sobrino de Juan Benet) podemos hacer nos una idea bastante aproximada de lo que supusieron las obras del pantano.


          Bastante información sobre las obras, los que las dirigieron.... pero para mí no estaría completa la entrada al blog si no hacemos una mención y reconocimiento a aquellas personas que lo hicieron posible trabajando en las distintas partes de la obra. Así que mientras no consiga más nombres dejo constancia de algun@s en representación de todos:

  1. José Fernández García
  2. Leoncio de la Puente del Río
  3. Norberto Augusto Dosantos
  4. Antonio Martins
  5. Fernando Martins
  6. Mateo Pérez
  7. Pepe Pérez
  8. Jesús Pérez
  9. Teresa Pérez
  10.  Carlos Valladares (de Palazuelo)
  11. Luis (Judinas) de Tolibia
  12. ..........
            Además de gente de la zona , trabajaron en la gente de otros lugares: portugueses, vascos, gallegos
            Y entre los que perdieron la vida en las obras: (Creo que hubo más)
  1. Santiago de Oville
  2. .......

           La entrada queda abierta para añadir más nombres u otras informaciones de interés sobre las obras que pueda recibir.

Interior del muro

           Para finalizar: No me resisto a dejar constancia de una duda que tengo. Y es la relación que pudieron tener los vecinos de los pueblos que iban a desaparecer con los que estaban trabajando en lo que iba a suponer en la desaparición de sus hogares, sus tierras ...

Sería humano suponer que aquellas gentes no vieran con buenos ojos a los que estaban trabajando en aquellas obras pese a no ser los responsables. No sé si llego a haber algún tipo de roce, enemistad ...  Pero sería comprensible.


VIDEO CON IMÁGENES DE LUIS CAVANNAS: (PINCHA AQUÍ)




      





















SOBRE TRASVASE CURUEÑO - PORMA




CONTINÚAN LAS OBRAS










martes, 8 de diciembre de 2020

INTRODUCCIÓN:

 Confesiones, perdón, agradecimiento

         Esta es la entrada que me resulta más difícil de todas las realizadas, y puede que la más difícil de todas las que llegue a hacer.

          Hará unos 30 años, cuando trabajaba lejos de estos lugares, que empecé a frecuentar la zona del pantano hasta el pinar de Lillo con campamentos de verano y aulas de naturaleza con el cole. Durante años vinimos a disfrutar de la zona, conocer su flora y fauna y las gentes del lugar, así como su forma de vida.

(para ver la foto a tamaño real pinchar en este enlace)

          Subíamos a la Peña San Pedro y a Peña Armada, pasando el muro del pantano, por la cantera llegamos a Valdehuesa y de allí  a Rucayo, nos llegábamos a Orones y a Camposolillo...  Incluso una vez llegamos a navegar por el pantano en una barca hinchable..

           Saliendo del valle de Reyero hacíamos Pardomino para acabar en la explanada donde en la actualidad los descendientes de Vegamián celebran su fiesta.

           Contemplamos la belleza del pantano y sus alrededores desde todos los puntos cardinales, desde las alturas y a ras del agua, donde alguna vez nos bañamos.

          Además de la inmensa belleza, conocimos flora y fauna del lugar y la vida de los lugareños, sobre todo de Pallide que generosamente nos acogía.

            Pero de lo que había bajo el pantano nada de nada. Y pese a que en más de una ocasión nos paramos a leer la placa del muro del pantano donde se enumeraban los pueblos inundados no era objeto de nuestro conocimiento y disfrute. Simplemente eran unos datos.

         Pasados los años he acabado afincándome en Boñar y las visitas a los alrededores del pantano han seguido proliferándose. A menudo yendo a merendar con los nietos a los miradores de Vegamián y el Fontanal, a los pies de la cantera o a la entrada de Pardomino, donde los descendientes de Vegamián celebran cada año su fiesta.

        Constatar como descendientes de Vegamián o Lodares cada año se junta para celebrar su fiesta patronal y supongo mantener vivos sus recuerdos, me ha llevado a pensar que el pantano alberga mucho más que unas ruinas que dejaron allí sus pobladores. 

         Cuando fueron obligados a abandonar sus hogares todos los moradores de los pueblos sepultados o no sepultados por las aguas, nadie les dio la oportunidad de elegir. No eran tiempos en que se pudiera discutir las decisiones de las autoridades. Pasados los años, por lo menos tuvieron la posibilidad, y así lo hicieron, de protestar por poner el nombre al pantano de Juan Benet.

         La lectura del libro de Julio Llamazares "Distintas formas de mirar el agua" me dejó un poso de amargura y tristeza a la vez que me dio un baño de realidad. El pantano y alrededores era y poseía algo más que pura y simple belleza.

          Por cierto, no es la única incursión de Julio Llamazares en el mundo del agua. Entre esas incursiones merece la pena el documental "Mi valle"

          La lectura del libro, unido a la persistencia de los moradores de Lodares y Vegamián en seguir celebrando sus fiestas patronales y la visión de fotos y vídeos en el proceso de documentación, habían cambiado mi forma de mirar el pantano.

          Todo lo que he leído y visto preparando el trabajo del pantano del Porma o Vegamián me han llevado a acercarme al pantano y seguir haciéndolo  y por supuesto, admirar la belleza del contraste del agua y las montañas que la rodean. Pero la mirada, que hace algunos años ha ido cambiando, siempre tendrá el filtro necesario para ver lo que a simple vista no se ve.

          O recordando "El Principito": "Lo esencial es invisible a los ojos"

          Otros hechos que han ayudado en ese cambio de mirada han sido:

  1. La exposición en la Fundación Antonino y Cinia de Cerezales con motivo del 50 aniversario del Pantano
  2. La consulta al ingente trabajo recogido en "Peñamian, la historia bajo el agua" llevado a cabo por José Antón Acevedo, Isidoro de la Fuente Bayón y Ángel Luis Martínez García.
  3. Y curiosamente lo último que ha llegado a mis manos: Un plano, aunque chiquito, con la distribución de todos los vecinos que habitaban Vegamián. ¡Cuánto, esfuerzo, memoria y pasión ... guarda ese fantástico trabajo!

            La evolución experimentada en la forma de acercarme al pantano es lo que me lleva a pedir perdón, a todos los que perdieron parte de sus vidas y se vieron obligados a dejar su mundo, por mi insensibilidad y cortedad de miras a la hora de contemplar el pantano.

LODARES

           A medida que he ido avanzando en el proceso de "investigación", documentación para hacer el trabajo del Pantano han ido aumentando mis dudas sobre mi idoneidad o legitimidad para hacer esta entrada. También me han asaltado las tentaciones de abandonar la forma de abordar este trabajo para el blog y optar por la simple constatación de fríos datos que describan el pantano y lo que en la actualidad nos proporciona.

          Llegado a este punto, creo que lo mejor será seguir adelante y realizar esta publicación con el deseo y esperanza de ayudar a que alguien más cuando contemple la belleza del lugar y la plasme en sus fotos pueda ver lo que los ojos no son capaces de ver.

          Y después de ver el documental "Mi Valle" (sobre Riaño) a uno le asaltan las dudas de ¿para qué se construyo el pantano?

FERRERAS

         Parece claro que pudo cumplir la función de evitar desastres naturales producidos por las grandes riadas.

           Hasta unos 25 años después de anegar el valle de Vegamián parece que no se inauguró el canal de riego del Porma. Si hubieran esperado a tener los canales de riego es probable que no hubiese sido tan fácil su inundación.

            Y si hablamos de la producción de energía eléctrica habrá que esperar más de 30 años para que llegue el pantano a ser utilizado para la obtención de dicha energía.

            Admitiendo que no he profundizado suficientemente en el tema me han asaltado las dudas de si los desterrados forzosos del valle no se preguntaron más de una vez para que estaba sirviendo su sacrificio. 

          Tengo mis serias dudas que en el momento de la construcción del pantano se tuviera la intención que las aguas del Porma sirvieran para garantizar el abastecimiento de agua a la ciudad de León en momentos de escasez. Lo que si parece cierto es que, nuevamente, pasados los años se considerase dicha posibilidad. (consultar enlace del Ayuntamiento de León)

            Con todo esto llego a la última parte del título de la entrada: Agradecimiento.

VEGAMIÁN

         ¿Cuántos, de los muchos que nos estamos beneficiando de la destrucción de las vidas de las gentes de este valle, en algún momento, hemos tenido un sentimiento de agradecimiento o empatía con los que fueron forzados al destierro?

          El agua que llega a algunos campos, el agua que sale de algunos grifos o la luz que nos alumbra puede que esté sustentado en el dolor y añoranza de las gentes de este valle anegado por el pantano.

             Mucho me gustaría que todos aquellos niños y niñas que acerqué a la belleza de este lugar pudieran ver esta entrada, los vídeos y fotos que ya estén en el blog y pudieran ver el lugar con una nueva mirada.

          

UTRERO

ARMADA

CAMPOSOLILLO

            

CAMPILLO
Y falta Quintanilla